lunes, 20 de noviembre de 2017

Fuego, de Joe Hill


Tras su paso por el Celsius 232, Joe Hill ha dejado claras muchas cosas. Que es un autor al que hay que seguirle la pista (aunque esta pueda parecer obvia). Que tiene unas ideas interesantísimas. Que dejéis de ser unos cansinos relacionándole siempre con su padre. Y que tiene un sentido del humor tremendo. Y lo cierto es que este último aspecto era algo de lo que no terminaba de estar seguro. Es cierto que Cuernos tiene una dosis fortísima de sarcasmo y de crítica (de hecho, el tono me recordó poderosamente a American Gods). Pero en Fuego quizá este tono desenfadado se diluye más con una trama apocalíptica (sí, estamos viviendo el apocalipsis, o el fin de la humanidad). Quizá siga sin sacar nada en claro, pero me quedo con esta lectura personal. Ah, que de qué estoy hablando. Pues de Fuego, la última novela de Joe Hill que acaba de publicar Nocturna con traducción de Pilar Ramírez Tello.

Fuego nos cuenta la historia de Harper Grayson, una enfermera que vive junto a su marido el brote de una extrañísima plaga a nivel mundial. Este futuro apocalíptico se rige por la epidemia de la «Escama de dragón», una enfermedad que culmina en el infectado estallando en llamas desde dentro. El punto crucial es cuando Harper se entera de que está embarazada, y su anterior forma de pensar algo fatalista da un cambio radical. Terminar con su vida antes de que la plaga la alcance ya no es una opción. Por si esto fuera poco, descubre que las primeras escamas, síntoma de la enfermedad, han comenzado a surgir en su piel. Y entonces aparece el bombero. Un hombre que sabe cómo controlar la plaga. He incluso usarla. En ese momento, Harper dedica todos sus esfuerzos a encontrar a este hombre. Al bombero. Antes de que el fuego la consuma.

Fuego es un punto de inflexión en la obra de Joe Hill. Totalmente diferenciada de sus anteriores títulos (Cuernos, NOS4A2) nos presenta un escenario clásico de situación epidémica apocalíptica. La premisa es relativamente común, pero desde el inicio vemos trazos en la historia que prometen un cambio original en la trama. Para empezar, tenemos esta rarísima y aterradora enfermedad, en la que unas escamas surgen por todo el cuerpo para, en cierto punto de desarrollo de la infección, subir la temperatura corporal hasta estallar en llamas. No quiero ni imaginar lo doloroso de todo esto. Joe Hill no se corta en presentar numerosos personajes que hilan distintas tramas que confluyen en distintos puntos de la historia. Además, cualquiera podría pensar que se trata de una novela larga, pero la estructura repleta de capítulos cortos consigue el efecto contrario, que sea una obra con un ritmo muy ágil.

Hill presenta el día a día en perspectiva, con un contraluz en el que vemos toda la suciedad y mugre que cubre lo cotidiano. El peligro de la enfermedad desata en las personas facetas que yacían latentes. Hay referencias estilo Mad Max o Waterworld, en el que una serie de fanáticos comienzan a cazar enfermos para encerrarlos y demás locuras. Es curioso como lo cotidiano comienza a convertirse en lo extraño, proceso al que asistimos a través del marido de Harper.

Todo un acierto por parte de Nocturna recuperar a este autor en su faceta de novelista que parecía derrotado tras varias obras no demasiado exitosas. Cabe destacar la alucinante edición en tapa dura con sobrecubierta que es de puro coleccionismo. Además de la traducción de Pilar Ramírez que ha logrado un trabajo estupendo, confiriendo al estilo narrativo la mayor cercanía al original posible.

Pero volviendo a la obra. Puede que el punto fuerte de Fuego sea ese pesimismo hacia la humanidad, ese «somos así y no tenemos remedio» tan de moda en series como The Walking Dead. ¿Que encontramos un campamento de refugiados? Pues nada, vamos a ver cómo nos lo cargaríamos de la forma más espeluznante posible. El extremismo del ser humano nos observa desde las páginas de Fuego, y Joe Hill nos obliga a mirarlo. A mirarnos. Y quizá lo que más miedo da es ver que terminamos empatizando con algunos personajes deleznables. Quizá lo más aterrador sea pensar: ¿y qué haría yo en una situación así?

1 comentario:

  1. Hola, Alexander.

    He conocido tu blog a raíz del comentario que me has dejado en Unlibroaldía. Tengo que decirte que me parece muy interesante tu forma de reseñar y, sobretodo, lo que escoges para reseñar.

    Sobre Hill solamente conozco Cuernos. No me acabó de convencer: excesiva duración, argumento algo predecible, una premisa astuta que habría ganado de ejecutarse de forma menos ramificada, etc... Aún y así, siempre me he quedado con el remordimiento de no darle una segunda oportunidad. Y leyendo tus líneas, diablos, ¡me has convencido!

    Oriol

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