miércoles, 21 de enero de 2015

Mitosis y Firefight [Reckoners] de Brandon Sanderson


Nota: Esta reseña contiene spoilers de Steelheart, el primer volumen de la saga Reckoners.

En una entrevista sobre la salida de Firefight le preguntaron a Sanderson si notaba un aumento de su público adolescente leyendo sus novelas para lectores más adultos. Sanderson dijo: La fantasía  ocupa ese extraño lugar en la literatura donde es muy difícil dividir entre libros para “adolescentes” y libros para “adultos” a pesar de las portadas. Recuerdo descubrir este género siendo adolescente y no me importaba mucho a la audiencia a la que estaba dirigida. Y es que decir que Steelheart es juvenil es quedarse muy corto.

Pero no hemos venido a hablar de públicos. Steelheart, el primer tomo de la saga Reckoners, acaba de forma algo abrupta. David termina uniéndose a los Reckoners tras su gran hazaña de no solo sobrevivir al Épico más poderoso que se conocía hasta el momento, sino de acabar con él con sus propias manos. Junto con Steelheart se lanzó de forma gratuita un relato corto llamado Mitosis que complementaba la primera novela. Este está en descarga gratuita tanto en digital como en audiobook. En Mitosis se narra lo que para mí es el verdadero final de Steelheart, las consecuencias de la muerte de Steelheart en NewCago. En Steelheart el final es bastante abierto, ¿qué ocurre una vez muere su tirano? ¿Qué harán los Reckoners? En Mitosis se resuelven estas preguntas y ofrece continuidad a la novela, de hecho, un final mucho más digno. En Mitosis aparece un Épico llamado Mitosis (su nombre ya da pistas de su poder, se puede multiplicar) que desea matar a David ya que no se puede creer que un simple humano acabara con la vida del Épico más poderoso. En el relato nos mostrarán cómo los Reckoners se organizan tras la muerte de Steelheart y qué consecuencias trae esa acción, la más importante de ellas, la afluencia de Épicos a NewCago con la intención de acabar con ellos.

En una entrevista a Sanderson sobre Firefight le preguntaron si habría muertes importantes a lo que Sanderson respondió: Sí, muchas. Muchas malas metáforas de David que también son igual de dolorosas. Y esto es totalmente cierto. A menudo es irritante encontrar al personaje en medio de una situación tensa o muy interesante y ver como durante una página o dos se va por las ramas elucubrando sobre una mala metáfora.

En Firefight la historia continúa donde lo dejamos en Mitosis. En este caso, un Epic (y aquí paso al inglés ya que la novela no está traducida, todavía) llamado Sourcefield ocupa el lugar de Mitosis de hostigador de los Reckoners. La novela empieza con la pelea contra el Epic y las dosis de acción consiguen que leamos las primeras cincuenta páginas de una sentada. Firefight da nombre a la Epic que conocemos en Steelheart. Firefight es miembro de los guardaespaldas de Steelheart, pero hacia el final de la primera novela descubrimos que se trata de Megan, miembro de los Reckoners y cuyo papel no queda claro en el momento en que muere. Hacia el final descubrimos que su poder, entre otros, es el de reencarnarse, pero parece cambiada y ella desaparece. David se obsesiona con ella, obsesión que dura en este segundo volumen.



David, Prof y Tia viajan a Babylon Restored, una ciudad dirigida por una Epic llamada Regalia cuyo poder es el de manejar el agua. Toda la ciudad está sumida en el mar y tan solo las terrazas de los edificios más altos sirven de hogar para los habitantes del lugar. Allí tendrá lugar la acción de la novela. Si en Steelheart el contexto era una ciudad completamente de acero, aquí pasamos a otra totalmente sumergida y cuyos edificios brillan por la noche con un extraño fulgor amarillo.

La narración es firme y el ritmo trepidante. Excepto algunas ocasiones, vamos a tener acción continuamente y momentos realmente tensos. Mientras escribo esta reseña, FOX ha anunciado que ha comprado los derechos de Steelheart, e imaginarme las escenas de acción de la novela en la pantalla me pone los pelos de punta. Quizá FOX no sea HBO, pero si la serie llega a buen puerto, puede ser un bombazo.

Si tuviera que destacar algo negativo de la novela sería esa alergia que tiene Sanderson por el lenguaje. Como un canal de televisión que censura los pechos y las palabras malsonantes pero pone contunamente escenas de guerra, Sanderson sustituye todos los “shit” o “fuck” por “Sparks”. Todos los personajes dicen sparks cuando deberían maldecir. Esto es algo que molesta y en algún momento me cortó el ritmo de lectura. Entiendo que Sanderson dirija este libro a un público juvenil, pero no lo que no comprendo es por qué los trata de niños. Los adolescentes que van a leer este libro han escuchado tantos insultos que podrían llenar todas las páginas de la novela con ellos. Han visto tanto sexo en internet y tanta muerte en televisión que no creo que se sorprendiera por ver una escena algo más “salidita” de lo normal. A pesar de ello Sanderson se controla y no pone escenas explícitas de ningún tipo. Ni muertes, ni sexo, ni insultos. Nada. No creo que desmerezca la obra hasta cierto punto, pero es algo que le falta a las obras de Sanderson. Un punto de crudeza.

Firefight. Ilustración de Marina Vidal. (Espectacular y perfecta
para la portada española del libro si acaba saliendo).

Hay una declaración de Sanderson que quiero compartir con vosotros. “Conducía por una carretera en West Virginia y llegaba tarde a una firma de libros cuando un coche se cruzó. Normalmente tengo la cabeza muy fría cuando conduzco, pero estaba estresado y llegaba tarde y en ese momento me imaginé aquel coche explotando. Fue un efecto especial genial: el coche dando vueltas de campana, humeando y mi coche derrapando. En ese momento tuve el presentimiento de que tenía superpoderes y que podía usarlos para hacer explotar el coche de la gente que me incordiaba. Fue aterrador, ya que mi trabajo principal es explorar gente que interactúa con dichos poderes, aunque en un contexto de fantasía épica. Me pregunté si tener poderes me corrompería. ¿Sería, en vez de un héroe, un villano? Así respondía Sanderson cuando le preguntaron cuándo tuvo la idea para la saga Reckoners. Da un poco de miedo encontrarnos ante un autor que en un viaje de avión te escribe una novela corta y en un “casi accidente” tiene la idea para escribir una saga entera.

Uno de los aspectos que más destacan de la novela es esa reinvención del término superhéroe. Quizá todavía no tengamos esa "magia científica" de Sanderson pero ya van asomando detalles que auguran una explicación y unas reglas para esos poderes asombrosos. Firefight mejora en muchos puntos lo que Steelheart empieza. Los personajes cobran profundidad, en especial algunos de los Reckoners. La trama se vuelve más oscura, mientras David se plantea qué es lo que está bien. Una vez que ha cumplido su venganza, le preocupa su motivación. ¿Se trata de matar por matar? Además las motivaciones de otros Reckoners se volverán difusas, creando un ambiente hostil entre ellos. El personaje de Firefight crea algunas de las escenas más interesantes. ¿Por qué los Epics se corrompen? ¿Qué es Calamity? Firefight arroja luz sobre algunas de estas preguntas aunque surgen nuevas cuestiones a resolver. El final de la novela mejora en cuanto a Steelheart. Recomiendo empezar la saga Reckoners y sobre todo seguir después de Steelheart con esta novela. Una digna continuación de su predecesora. Acción, acción y más acción. Superhéroes que son supervillanos y pequeños héroes que sólo tienen su astucia para salir del aprieto. Una gran novela para aquellos que están intimidados por las palabras "saga" y "fantasía" pero quieran probar algo del autor. Una vez terminéis Steelheart devoraréis Firefight.


2 comentarios:

  1. Esperando con ansias a la publicación en Español de esta secuela ;)

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  2. Ufff. Que le falta crudeza a las novelas de sanderson? Es que solo haz leido rackoner? Emm sip. O no dirias eso.

    Ah no. Tal vez hay que matar personajes porque si estilo Martin porque, aunque sean muertes sin ningun contexto, matar personajes es cool. Que los dioses bendigan a sanderson y no caiga en esa estupidez.

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