martes, 28 de octubre de 2014

Willful Child de Steven Erikson [Reseña]


Todo el que me conozca sabe que soy un gran admirador de la titánica obra de Steven Erikson. Su saga de Malaz me tiene impresionado, tanto, que no veo el momento de ponerme con el tercer volumen. No, no es ironía, es una de mis sagas preferidas, pero no disfruto de tantas horas para un solo libro. Y es que casi 1000 páginas de un Erikson no son 1000 páginas de Martin. Mientras que éste tiene una narración muy fluida, el primero te pone las cosas bastante complicadas.  

Además he leído un par de novelas cortas de Erikson (ambientadas en Malaz) y un par de relatos. El conjunto es espectacular pero son libros que al leerlos sufres. Son complicados y difíciles. Pero cuando los recuerdas te maravillas con el poder de las imágenes que ha creado.

Con toda esta premisa me adentré ante la primera obra de ciencia ficción del autor: Willful Child. Una space opera que según algunos rumores, hacía muchos años que el autor quería escribir. La novela no tiene absolutamente nada que ver con el Erikson que conocemos. Y no me refiero al cambio de fantasía a ciencia ficción, me refiero al estilo narrativo.

Willful Child se lee en dos tardes, el estilo es bastante plano y sencillo ya que la principal atención está destinada al humor. Sí, Erikson escribiendo una novela de humor. Imaginaos una novela de Scalzi pero contada por Erikson. ¿No, verdad? Pues no.

Willful Chuld no cuaja en ningún momento. Las bromas son chistes exageradamente malos uno detrás de otro. Situaciones que pretenden ser graciosas pero que recuerdan a las sitcom de los ’80 y sus risas enlatadas. (De hecho creo que escuché alguna risa enlatada durante la lectura).

"Mundanity? Is that even a word, Lieutenant?" "Its entry in Dictionary of Common Varek, sir, runs to thiry pages"
"Thiry pages?"
"Connotative variations, sir. The Varekan elaborated on Common Terran during their century of isolation, albeit selectively" "Ah, right. The Dark Side of the Dictionary"

o
"SPACE...it's fucking big!" 
 
¿De verdad era necesario? Por estas y otras razones, dejé la novela en la página 113. Me planté. No más. Durante la lectura tuve una sensación dividida en dos percepciones. O que Steven no tiene ni pizca de gracia, que es tan malo escribiendo humor como parece; o que se cree que sus lectores no son capaces de captar una buena broma.

Según la sinopsis, Erikson es un gran fan de Star Trek y la novela pretende ser una parodía de la misma. Yo no he visto Star Trek excepto algún capítulo suelto y algunas películas, por lo que no estoy seguro de que esa sea la razón por la que esta novela me parezca un despropósito.  Y no hablo de los clichés, precisamente estos creo que están muy bien llevados: el capitán ególatra e incompetente que podemos ver en multitud de libros y series (ahora me viene a la cabeza Futurama), los típicos alienígenas de aspecto desagradable que sólo provocan comentarios de mofa, etc.

La trama gira entorno a las aventuras que viven los tripulantes de una nave que se ve infectada por una IA que acaba tomando el control de la misma y viaja en busca de sus creadores. No esperéis encontrar un Sheckley o un Douglas Adams. Erikson no controla el grado de sátira y cuando has pasado apenas veinte páginas te das cuenta de que estás ante algo que roza lo grotesco y que deja de ser divertido para dibujar una mueca en nuestros rostros.

En conclusión es una novela que no voy a recomendar a nadie. Iba con las expectativas bajas con la novela pero aún así ha conseguido superarlas. Hacia abajo. Creo que voy a olvidar esta lectura y me voy a quedar con el Erikson de Malaz, donde el autor se desenvuelve mucho mejor. 


1 comentario:

  1. Alguien dijo una vez que los dos géneros más difíciles eran el humor y el terror, porque cuando se hacen mal lo terrorífico parece cómico, y lo humorística resulta lúgubre. La cita es aproximada.
    En cualquier caso, igual es que Erikson es un poco como Tolkien en el sentido de que es un buen creador de mundos y de historias, pero un narrador no tan 'competente' como el Martin con el que le comparas.

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