27/7/14

Sobre etapas y cambios


Últimamente en mi día a día se han sucedido diferentes situaciones que han ido modificando de forma brusca mi cotidianeidad. Esto por supuesto ha afectado a la actividad del blog en todas sus vertientes: asiduidad, compromiso, calidad, diversidad… A pesar de que el número de entradas ha bajado y de que tengo muchas en el cajón pendientes por publicar, las visitas y comentarios van aumentando y supongo que eso es algo positivo. Por lo tanto me he animado a plasmar mi situación por el blog y sus lectores y para ordenar mis ideas y dejarlas escritas.
Como tampoco quiero enrollarme voy a ir directamente al grano. A principios de agosto y poco después de asistir al festival Celsius232 monto en un vuelo dirección Dinamarca. Es la primera vez que compro un billete de avión a otro país solo de ida. Es la primera vez que me marcho a vivir fuera y a tratar de labrarme un futuro.

Se habla mucho de la fuga de cerebros, y por muy consciente que es uno, no llega a saborear del todo el amargo aroma de tener que abandonar el lugar donde has nacido para poder tener alguna posibilidad en otro lugar. Es un sentimiento extraño, de enfado y de añoranza. Ya veremos cómo se desarrolla esta sensación.

Me marcho a terminar mis estudios a Copenhague y a ser posible a seguir con ellos durante un par o tres de años, si puedo, más. En un principio estaré un año de Erasmus (lo de las becas es de risa, con el dinero que me dan no tengo ni para un solo mes), y mi intención es continuar mis estudios con un máster.

Mientras escribo estas palabras acabo de llegar a casa después del último turno realizado en mi trabajo, son las 2:45h de la madrugada. He estado durante dos años trabajando en el Servicio de Gestión de Emergencias, o también llamado 112. Durante estos dos años he aprendido mucho y he desarrollado muchas habilidades y por ello lo considero una etapa importante de mi vida. Además he conocido a gente con la que he llegado a coger confianza a los que considero más que compañeros de trabajo.

He de decir que la labor que realizan mis compañeros en el 112 es titánica. Con unas herramientas casi rupestres atienden una media de 300 llamadas al día, unas 80 de ellas emergencias. Cada día, durante ocho horas. Los ordenadores usados usan un sistema operativo Windows XP con caídas continuas y bloqueos del programa.  El programa informático para gestionar las llamadas es bastante cutre e inefectivo. Muchas veces tenemos que “trampear” dicho sistema para poder elaborar correctamente nuestro trabajo. Por no hablar del sistema cartográfico, que data de casi 10 años de antigüedad. Sí, la mitad de calles de Sant Cugat del Vallés no existen en el sistema. La A-7 a su paso por Cambrils, tampoco. Con estas herramientas insuficientes mis compañeros gestionan emergencias en una media de un minuto, como ya he dicho utilizando experiencia personal y habilidad que de ningún modo se ve recompensada, ni por la empresa, ni por la persona que llama. Con esto solo quiero decir a todos aquellos que llaméis al 112 que tengáis en cuenta que los que hay tras el teléfono son personas, con un turno de mierda y agotadas tras no tener apenas respiro entre llamada y llamada. No sabéis el alivio que da cuando alguien agradece la gestión, o la gratitud que se siente cuando alguien comprende que ponemos todo nuestro empeño.

Esta etapa queda cerrada.

Actualmente me he metido en varios proyectos literarios: Fantàstik.cat, elfantascopio.com, el videopodcast The Spoiler Club; además de mi blog y otros proyectos que andan por ahí. Esto también se ha visto afectado por mi actual ritmo de vida. En la web Fantàstik.cat apenas he podido publicar estos meses debido a mi ritmo frenético y por lo tanto esto ha afectado seriamente a la web. Con los libros para el videopodcast me he visto una semana antes leyendo durante horas por la noche para poder llegar a tiempo. Con el blog apenas he tenido tiempo para sentarme y escribir reseñas sobre los libros leídos.

En febrero empecé prácticas universitarias en el museo de historia de Cambrils pero no ha sido a partir de finales de mayo y principios de junio que he empezado a hacer turnos fuertes (de hasta 10 horas). Ahora tan solo me queda escribir la memoria y finalizar mis prácticas pero esta ha sido una de las vivencias más enriquecedoras a nivel cultural que he tenido hasta ahora. El proyecto de catalogación de molinos harineros de mi población ha sido arduo pero ha valido la pena. Localizar un molino que se creía perdido y encontrar numerosa 
documentación sobre los doce molinos del pueblo ha sido un logro impresionante. Además de asistir al descubrimiento de un miliario romano en el término municipal. Un hecho insólito. Aquí también he conocido a personas que puedo empezar a llamar amigos.

Pero no todo ha sido positivo. Hace dos meses tuve que marcharme de casa debido a que mi situación familiar es insostenible. Marcharme de mi hogar con lo puesto y una maleta de mano ha sido de lo más duro que he hecho nunca. Mudarme temporalmente a casa de Àgata ha sido algo así como una salvación temporal. Gracias a ella pude ir recuperando mis cosas (libros y ropa, poco más) de mi antiguo hogar. Los recuerdos y objetos poco prácticos los he desechado todos. Me he desembarazado de los objetos que cubrían mi antigua vida, porque solo son eso, objetos. Y esta ha sido una experiencia que me ha cambiado positivamente (a pesar de lo negativo de la situación), que me ha dado otras perspectiva sobre la vida y que acojo como lección. Las piedras del camino no son solo baches, a veces contienen un mensaje escrito, solo hay que querer leerlo.

En definitiva, muchas cosas y muy poco tiempo, y el poco tiempo que he tenido de ocio lo he dedicado a Àgata y a leer. He llegado a tener tres trabajos simultáneos (112, las prácticas y otro más) además de estar estudiando en la universidad y llegar puntual a todos los proyectos. Sí, he dormido una media de 5 horas pero he sobrevivido. Se puede.

Ahora en Dinamarca no sé cómo seguirán las cosas pero tengo la impresión que no voy a estar ni la mitad de estresado que estaba aquí. Todavía está en proyecto pero ya os puedo avanzar que seguramente Àgata y yo empecemos un blog contando la experiencia en Dinamarca, con vivencias personales que puedan ayudar a cualquier viajero que venga al país o en general para cualquiera que tenga dudas sobre todo en temas burocráticos.
Estos días he intentado despedirme de todos aquellos con los que actualmente tengo una relación más estrecha, si estás leyendo esto y no te he dicho nada no te cortes, envíame un mensaje y charlamos, a ver si podemos quedar. No es que no quiera, es que me he olvidado por completo, demasiadas cosas en la cabeza.

El Celsius232 será mi último contacto con el fandom antes de marcharme y espero veros a muchos por allí y poder compartir una cerveza y un buen cachopo antes de marcharme. Si me veis, no dudéis en arrastrarme hasta un bar, no opondré resistencia alguna.


Me dejo cosas en el tintero, me dejo sobre todo detalles que no creo necesarios publicar aquí. Me apetecía exponer mi situación en mi espacio y poder pasar página también aquí. Estoy emocionado e intrigado.