martes, 24 de diciembre de 2013

Blood Engines [Marla Mason #1] de Tim Pratt



Tras la lectura de Hic Sunt Dracones, la antología de Tim Pratt editada por Fata Libelli yo quería más, este autor me llamaba poderosamente y necesitaba más. Sus palabras me abrían mundos inmensos y su prosa me auguraba diversión y disfrute. Así que pedí recomendaciones en las redes sociales. Odo al rescate me dijo que empezara con Blood Engines y si me gustaba que siguiera con la saga de Marla Mason, y que le diera una oportunidad a The Constantine Affliction  ya que él había disfrutado enormemente con ellos. Empecé por Blood Engines (solo disponible en inglés, en ebook y en paperback, de esos pequeñitos editados en USA que no molan nada). Me lo compré en ebook y empecé a leer. No llevaba ni 100 páginas que pedí en thebookdepository los 3 primeros de la saga en papel (una edición horrorosa). 

¿Qué es Blood Engines? Fantasía urbana. Pero fantasía urbana de la buena, muy parecida a los Dresden Files de Jim Butcher, donde el protagonista suele ser arrogante, egoísta y en definitiva, un lobo solitario. Blood Engines es la primera de una saga que no sigue a ningún mago, sigue a una hechicera: Marla Mason. Una mujer que se preocupa por sus propios intereses y no tiene ningún reparo en decirlo. “Quiero esto para poder sobrevivir, me da igual tu ciudad”, “No vamos a salvarle, no tengo tiempo”. Y cosas así iremos encontrando continuamente.
Tim Pratt. Detrás de esa mirada se esconden cientos de mundos esperando a ser escritos.

Pocas veces te encuentras con una novela con tantos elementos fantásticos, tales como magia y seres monstruosos y unos personajes tan tangibles. Marla Mason es tan creíble que incluso puedes imaginártela dando un meeting en una Ted Talk y embelesando al público con su cachondeo y su mala leche. Rondeau es su aprendiz. No es un hombre, ya que es una especie de demonio aunque esto no queda muy claro (tenemos mucho por descubrir) que asegura que adora a Marla. Y no la sigue porque sea su aprendiz, o porque este obligado, en palabras simples, la sigue porque Marla mola. Marla Mason no se estresa, no sufre ni en las situaciones más imposibles. Ella tiene una confianza extrema en sí misma y a pesar de estar a punto de morir ella sabe y cree que sin mucho esfuerzo va a salirse con la suya. Tal es su sobreestima.

Si tuviera que escoger a un escritor de entre todos por escribir los personajes más creíbles y con más carisma, ese sería Tim Pratt sin duda. Dejadme poneros un ejemplo que contiene un leve spoiler. Hay un hechicero que amenaza a sus enemigos o como dice él mismo “a quién me quiera joder” que si se la juegan, los matará. Una vez muertos invocará a su fantasma y lo violará repetidas veces. Y de hecho, lo hace. ¿Cómo te quedas? ¿Todavía no estás comprando la novela? Bueno, pues sigue leyendo.

En pocas reseñas suelo poner fragmentos del libro, pero os voy a colocar algunas de ellas para que os hagáis una idea del tono de la novela.

“That’s some serious fucking bondage” Rondeau said.

Rondeau no es el típico aprendiz que queda en segundo plano, ni el que va soltando chistes graciosos durante la novela. Tiene un papel protagonista (aunque Marla se lo come con su gran personalidad).

They went into a spacious, cluttered store. Glass terrariums on metal shelves lined the dark walls, and the sound of bubbling humidifiers registered faintly in Marla’s hearing. B led them around several freestanding shelves, past tanks full of turtles, lazy snakes, huge scorpions, and lizards.

Un parágrafo de tres líneas para describir la tienda donde acaban de encontrar. A mi esta descripción me pareció brutal. En solo un momento estas tú mismo dentro de esa tienda. La atmosfera de opresiva nos atrapa.
Otro gran personaje es Bethany, una hechicera que vive en un tren (ya sabréis porque. Sí, los magos de esta novela suelen estar un poco chalados). Llena de piercings, tatuajes y modificaciones corporales es incluso más educada que la propia Marla. Ambas tienen unos diálogos geniales.

“Shit,” Marla said. “I’m as morally flexible as the next guy, but there are some things I have trouble bending my judgment around. You kill ordinaries? People from your own city? For food?

Esta escena es memorable, no os voy a decir con quién habla Marla ni de que, aunque se intuye. En el mundo creado por Pratt, la fantasía urbana no sigue el patrón que utiliza por ejemplo Butcher. Marla no es una detective ni va ayudando a la gente por dinero. En Estados Unidos, cada ciudad pertenece a un grupo de hechiceros. Estos hechiceros (o magos, como gustéis de traducir el término sorcerer), protegen la ciudad de la que se nutren. Es como una simbiosis. Ellos impiden que seres mágicos, monstruos u otros hechiceros enloquecidos causen daño y a cambio obtienen lo que necesiten de la misma.

El término general es sorcerer pero cada hechicero tiene una especialidad en la magia. Hay biomancers, necromancers, technomancers y el mejor para mí, pornomancers. Si, hechiceros que se nutren de la energía que desprende el acto sexual. Marla Mason es una brute-force-o-mancer. No os explico más. Hay demonios que pueden maldecir y crear destrucción y dioses y semidioses que viven entre los mortales, normalmente controlados por los hechiceros.

La novela tiene un ritmo sorprendente, avanzamos de una escena a otra de forma vertiginosa pero controlada. Al principio algunas escenas se hacen algo repetitivas. Marla entra en nuevo escenario, se describe escenario, los personajes empiezan a investigar, aparece nuevo personaje, se le describe, hay conversación/pelea, nuevo personaje muere o les ayuda. Pero más tarde esta fórmula empieza a cambiar dando algunos giros de guión muy buenos. Aun así me ha molestado que Marla no estuviera en ningún momento en una situación real a punto de morir. Siento si esto es considerado spoiler  pero debo decirlo. A pesar de que Marla está en situaciones fatales hay algo en la descripción de la escena que te hace saber que se va a recuperar o salvar.

Hay algo curioso en los momentos clímax con Pratt. Sus escenas te van conduciendo a algo que se parece demasiado a un Deus Ex Machina, de hecho parecen totalmente predecible. “Este va a morir…” o “Va a ocurrir esto”. Pero cuando el Deus Ex Machina es irreversible, Pratt te soluciona la escena de una manera que no esperabas de ninguna manera. Te sorprende y te saca una sonrisa por haber jugado contigo de esa forma. No sé si esto ha sido solo una experiencia personal, pero continuamente tenía la sensación de leer escenas que solo podían solucionarse con Deus Ex para acabar aplaudiendo la gran idea del autor. Estoy acostumbrado a leer ideas buenas que acaban en soluciones inverosímiles y absurdas. Aquí ocurre lo contrario. Viva Pratt.

La imaginación de este autor te transporta de forma instantánea a otro lugar que a pesar de ser una urbe conocida, se nos describe como algo totalmente foráneo. Un mundo aparte dentro de otro mundo. Un lugar que nuestros ojos no pueden ver. A lo largo de la novela se dan muchas pistas difuminadas sobre la magia, su uso, la repercusión en los humanos normales. Datos muy interesantes y enriquecedores que llenan la novela haciéndola muy apetitosa.

Ahora una cuestión importante. ¿Por qué me compré las ediciones en papel? Hay varias razones. Yo tengo hasta el cuarto libro en eBook. Los cuatro primeros volúmenes, fueron publicados por la editorial americana Spectra. Para entonces saldaron la colección y dejaron de publicar a Pratt. El resto de novelas han sido autoeditadas y autopublicadas (por lo que he leído con una calidad superior a la de la editorial). ¿Por qué saldaron unos libros de tan alta calidad? La edición no ayuda nada. Entré en thebookdepository y vi que cada libro estaba a 5€ o menos por lo que me lancé. Error. La edición es paperback de bolsillo con un papel reciclado de muy mala calidad. Las letras son bastante pequeñas y si quieres leer la letra que hay cerca del lomo tienes que escoger entre joderte la vista o partir el libro (el típico “crack” que hace la cola seca del lomo cuando lo abres demasiado). Creo que de hecho, esta es la única edición ya que no he sido capaz de encontrar la típica paperback de tamaño más grande. Una lástima la verdad que esta novela esté pasando desapercibida.

¿Qué necesita este libro? Una nueva reedición por todo lo alto, una cuidada corrección (en las primeras páginas el autor abusa del “said” en los diálogos (a veces no poner nada es mejor que escribir “dijo” continuamente) y sobretodo este libro necesita de lectores curiosos y ávidos de moldes rotos y escritores atrevidos.

Yo empecé a leer esta novela porque confié en la recomendación de un amigo, y nunca podré estarle suficientemente agradecido. ¿Confiaréis vosotros en este morador del infinito? 


 Os dejo algunas fotos de cosecha propia de la edición en papel de Spectra. Por cierto, el libro está firmado como T. A. Pratt, porque los inteligentes de Spectra le dijeron al autor que firmar un libro con una protagonista como mujer escrito por un hombre podría dañar las ventas. Claro. 


Comparación de tamaños.

La cubierta, por la parte interior, está impresa. Aprovechando al máximo HOYGAN.


2 comentarios:

  1. Con tanta reseña positiva de Hic sunt dracones, me han entrado ganas de A) hacerme con un e-reader y B) darle una oportunidad a la saga de Marla Mason. Tengo poca experiencia con la fantasía urbana y la cojo con pinzas, porque tanto personaje sassy acaba cansándome si no hay un "algo más" que, en este caso, serían las descripciones evocadoras que mencionas. Además, las especializaciones de los hechiceros suenan interesantes. Puede que para Sant Jordi caigan, aunque la edición sea malilla (ya le podría echar el ojo una editorial local).

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    1. Si has leído a Jim Butcher y te gusta Dresden, esta novela te va a entusiasmar. Tim Pratt juega mucho con el lenguaje y la relación entre los personajes. Yo me lo he pasado genial leyendo esta novela y el resto caerán pronto.

      Y si, ya podrían publicarlo en España.

      Un abrazo.

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