jueves, 5 de diciembre de 2013

After Dark de Haruki Murakami [Reseña]


Es realmente complicado empezar a escribir una reflexión sobre un autor en el que hay tantos ojos puestos. Un autor que ha estado nominado al nobel un par de veces.  ¿Cómo enfocar esta reseña? Es el primer libro del autor que trato en el blog, y he leído unos cuantos. Mi intención por lo tanto es intentar desmitificar la figura de “gran autor”, esa figura que a veces tendemos a agrandar nosotros mismos con elogios e impresiones. Al fin y al cabo es solo una persona, solo un escritor, pero lo que a mí me interesa no es su persona (no creo que llegue a leer su biografía) sino su obra. Por lo tanto vamos a intentar olvidar a Murakami como mito y vamos a tratar sus libros como producción literaria.

Esto no es más que una forma para que yo pueda perder el miedo a lanzarme con esta reseña. A no preocuparme por decir lo correcto, lo que voy a hacer es comentar mis propias percepciones.
Este libro lo empecé y acabé durante mi periplo en Japón. Fue un hecho a propósito, quería leer algo de literatura que hablara sobre las personas de ese país, sobre las relaciones sociales actuales. Algo moderno, sin yokais ni onis. Fue todo un acierto. Mi visión respecto a la vida urbana en la ciudad era totalmente de fascinación, pero este libro despertaba una voz en mi conciencia. Por cada persona que me cruzaba mil ideas brotaban en mi cabeza. Gracias a este libro.

He de decir que si queréis leer un libro donde conocer más de la cultura nipona, no recomendaría After Dark especialmente. Es cierto que nombra muchos aspectos de su sociedad, y algunas sobre la cultura y relaciones sociales, pero los personajes de Murakami y en especial de esta novela son arquetípicos y contrarios al estereotipo del Japonés educado, respetuoso y servicial que tenemos en nuestra cabeza. After Dark está plagado de habitantes de la noche. Humanos que viven cuando el resto están dormidos. Atormentados y misteriosos. Personajes introvertidos que huyen de las relaciones sociales comunes que se dan en situaciones diurnas.

Recuerdo que en Japón, a pesar de ser setiembre se ponía el sol muy pronto, y la gran mayoría de locales cerraban sobre las 18h. A partir de las 20h ya no hay mucha gente por la calle, a menos que vayas al centro de la ciudad, donde los pubs, karaokes y restaurantes 24h estallan en mil colores. La noche en Japón no es de neón. La noche en Japón es negra, oscura, con barrios que sí son de neón, donde las personas que viven la noche acuden como luciérnagas. En After Dark los personajes viven unas cuantas horas de la madrugada de Tokio.

Así son nuestros personajes. Una lectora que pasa la noche en un café. Un músico de Jazz que ensaya por las noches en un local con sus amigos. Una mujer que regenta un Love-Hotel. Una chica que duerme profundamente. Una prostituta atormentada…

Nuestra protagonista principal, es Mari, la chica que lee en un café, esperando a que se haga de día, pues no puede, ni quiere dormir. En ese café se encontrará con el chico que es músico y con la mujer que regenta el Love-Hotel. Un lugar de encuentro. El Love-Hotel es el segundo punto de encuentro alrededor del cual los personajes van a girar.

Algo que nos asalta mientras vamos leyendo es una desoladora sensación de soledad. Los personajes están completamente solos en medio de la basta noche. De hecho, desean estar solos, y aunque sus espacios se van tocando con los de otras personas, sus personalidades son totalmente solitarias. La ambientación es sórdida y austera. Apenas sabemos que hay al alrededor, como si toda la novela estuviera envuelta en una densa nube de desconcierto.

¿Qué hay tras el televisor?
Haruki Murakami cuenta una historia común, algo que nos podría pasar a todos, pero su prosa hace que sea imposible dejar de seguir esa historia. Una chica que pasa la noche en un bar porque  la relación con su hermana se ha deteriorado. La regente del Love-Hotel vive su día a día con aparente normalidad, aunque con el pasado siguiéndola de cerca. Como estigmas en su vida.

Pero hay algo más, algo inusual. Murakami introduce algo que no podemos definir. ¿Paranormal? ¿Onírico? ¿Metáfora? Algo ocurre con la hermana de Mari, ella duerme de una forma profunda, no puede despertar y un televisor frente a ella se enciende, lentamente. Un rostro aparece allí y la observa. Una escena que estará relacionada o no, depende de lo que nosotros interpretemos con nuestra lectura, con las acciones que ocurren en el café y en el Love-hotel. ¿Son por lo tanto, dos mundos diferentes? Existe un mundo “real” y uno “paralelo” ¿O ambos forman parte del mismo? Quizá un mundo entre mundos. No diré que no existe pues si la chica que duerme “está” allí, es que existe.

El mundo entre mundos es especialmente perturbador, espeluznante. A la vez es fascinante, queremos saber más y nos adentramos en el televisor, sin darnos cuenta. Nosotros también queremos mirar más allá y queremos perdernos.

Murakami juega con nuestra curiosidad. Introduciendo un mundo aparentemente normal, va añadiendo elementos que no encajan con esa realidad, elementos que intentamos colocar como piezas de puzzle, pero que quedarán sueltas, dando vueltas en nuestra cabeza durante mucho tiempo.

Mi última reflexión con esta novela es que Murakami nos quiere enseñar que cada uno tiene una gran historia para contar, un mundo entero que mostrar. Las relaciones sociales, permiten a nuestros personajes mostrar parte de este mundo con pequeñas y esporádicas conversaciones. Un abismo se abre ante nosotros. El vértigo se apodera de nuestra imaginación, volviéndola curiosa pero prudente.

Hay un hilo que lo relaciona todo. Todo está conectado. Pero esto, dejaré que lo descubráis vosotros mismos leyendo esta obra. Corta pero intensa. Personalmente, creo que es de lo mejor que he leído de Murakami.


Todo esto me ocurrió durante las lecturas que realicé en Japón. Siempre antes de ir a dormir. Cuando cerré el libro sentí que yo formaba parte de ese mundo entre mundos, que yo también tenía un mundo entre mundos. Sentí que cada persona que me cruzaba era un mundo entero repleto de ideas, cicatrices y abismos. Y sentí pánico y vértigo de asomarme a uno de esos vastos mundos. 

8 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Si es un reseña de Murakami, tenía que aparecer por aquí sí o sí.
    After Dark es el primer libro que leí del autor y el primero que me caló. Supongo que estaba acostumbrada a otro tipo de literatura, y al encontrarme con el estilo tan particular del autor, me marcó (atención, soy una de esas fans locas aunque relativamente moderadas). Y la verdad es que el libro me gustó mucho. Sin embargo, con el tiempo y más lecturas suyas se fue clasificando en esos de "no tan buenos". Es curioso pues últimamente tengo muchas ganas de volver a leerlo. Siento que me perdí cosas y este deseo de una nueva lectura de él, se ve aumentado por esta reseña. Por lo que comentabas al principio, pensaba que la reseña iba a ser negativa. Pero no, de hecho, me ha encantado, sobretodo la última reflexión (te diré que me pasa lo mismo con las personas).
    Me alegra que te haya gustado:) Y estaré por aquí, que si estás leyendo 1Q84 MUAHAHAHA.
    ¡Besos!

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    1. Me alegra enormemente que tengas ganas de releer el libro gracias a mi reseña. Yo ya había leído cuatro novelas del autor, pero esta en particular tiene un algo muy especial, además de que es corta y se puede leer en períodos de tiempo donde estemos ocupados.

      Tengo preparadas algunas reseñas más de Murakami, que por fin me he atrevido a comentar sobre él, espero que sigas rondando por el blog para comentar esas futuras reseñas y nuevas opiniones.

      Gracias de verdad por leerte la reseña y comentar. Un abrazo.

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  2. Pues no he leído anteriormente a Haruki Murakami, pero si he escuchado hablar maravillas de sus libros, y al por tu reseña este libro lo comprueba. Tengo muchísimas ganas de adentrarme en alguno de sus libros y si este es el mejor de los que has leído creo que lo escogeré.
    Me encanto tu reseña, besitos.

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    1. Hola Gabi. No es el mejor que he leído, pero si de los mejores. Para mi "El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas" ocupa el primer puesto.

      After Dark es muy corta (Murakami tiende a escribir novelas largas) por lo que si quieres probar al autor, esta novela es perfecta.

      Espero que te guste la novela. La verdad es que la mejor recompensa de escribir una reseña es que a alguien le den ganas de leer el libro y acabe haciéndolo. Si te lo lees, pasa a comentar tus impresiones.

      Gracias por leerte la reseña. Un abrazo.

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  3. Para ser japonés, los libros de Murakami en general me parecen muy americanos, solo que con un tinte de surrealismo. Un poco como con Natsuo Kirino y su espectacular 'Out'. El lugar y los personajes son japoneses, pero la historia sigue un estilo bastante americano.
    'After Dark' es uno de los pocos del autor que he leído, y aunque en general lo disfruté mucho –la ambientación está francamente bien conseguida–, el final me pareció un poco flojo. Sí que puede ser uno de sus libros más accesibles, y como dices, la prosa de Murakami te hace casi imposible dejar el libro.
    Leerlo en Japón tiene que ser una pasada. Envidia de viaje.

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    1. No estoy muy de acuerdo con eso de que Murakami es un escritor muy americano. Es cierto que Murakami es un fanático del Jazz y de los Beatles y Bob Dylan. De la música estadounidense, pero no creo que por esa razón escriba americano. De hecho creo que Murakami es un autor inclasificable, tanto en género como en estilo y por eso se suele decir que no tiene un estilo "japonés". Porque su estilo es suyo, y no viene marcado por una región en concreto. Sí es cierto que tiene detalles y reflexiones muy típicas japoneses, y sus personajes son totalmente japoneses. Sobre la influencia norteamericana poco puedo decir, yo no veo similitud entre Paul Auster y Murakami (por decirte alguien que se me acaba de pasar).

      Lo bueno de Murakami es que te da preguntas, pero no respuestas. Las respuestas están dentro de cada uno, no dentro del libro. Eso hace especial al autor, en mi opinión.

      Y si, leerlo en Japón es un LUJAZO. Solo me hubiera faltado encontrármelo...

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  4. Tu punto de vista sobre el libro me ha parecido muy interesante. Sobre todo, debido a las circunstancias en que lo leíste, estando en el propio Japón.
    Fue un libro que disfruté mucho, de los primeros que leí del autor. Y es que como dices, también tuve esa sensación de ir construyendo un puzzle del cual quedan piezas sueltas. Aparentemente todo es normal, pero hay ciertas cosas, detalles al principio, algunos fragmentos incluso más adelante que no tienen sentido y que el lector tiene que interpretar. Incluso, desde mi punto de vista, hubo algunas cosas que no terminé de encajar.
    Besos

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    1. Siempre que tengo una lectura, intento ambientarme lo mejor posible. En este caso es una excepción brutal. Esto siempre añade puntos positivos al libro y su lectura.

      Como digo en el comentario de arriba, creo que Murakami es especial por eso, porque no te da respuestas, sino que te crea preguntas, y provoca que nosotros, tras la lectura, tengamos que buscar esas respuestas. Si has leído "El fin del mundo..." entenderás a que me refiero, un libro cargado de simbolismo y lleno de interrogantes. Yo me pasé semanas comiéndome la cabeza con el libro hasta tal punto que hice relectura solo para volver al mismo punto.

      No se si le doy más valor del que tiene (que es lo que suele pasar con las obras de artes o los libros considerados clásicos) pero me parece un escritor con una profundidad vasta y que nunca hay que leer en un primer plano superficial.

      Lo que más me gusta de una lectura es que me enganche durante y que me enganche después, y eso solo se consigue dejando interrogantes. Y no me refiero a tramas abiertas que debían solucionarse, sino a interrogantes que se plantean durante toda la novela y que terminan sin respuesta, pues la novela no ha sido más que una reflexión a esos interrogantes.

      Un abrazo y gracias por pasarte.

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