16/11/13

Los nombres muertos de Jesús Cañadas [Reseña]


Hace unos días publiqué una crónica de la presentación de esta novela, que se realizó en la librería Gigamesh, donde Jesús Cañadas nos encandiló con sus anécdotas y desató en nosotros una furia capitalista engullidora de su obra. A pesar de tener numerosas lecturas empezadas, no pude evitar comenzar el libro en el tren de vuelta a casa y devorar las primeras 100 páginas puramente por las ganas de leerlo que tenía.
La premisa del libro es sencilla: la búsqueda del Necronómicon. ¿Los protagonistas? Pues nada más y nada menos que un grupo de escritores encabezados por H. P. Lovecraft. Junto a él Robert E. Howard, Frank Long, Sonia Greene y para no quitaros la intriga no os diré más nombre pero os aseguro que el libro está plagado de personalidades de los años 30.

Como Cañadas dijo en la charla, situó la novela en un período de la vida de Lovecraft donde este no escribió mucho y su correspondencia fue bastante escasa. Esto le permite poner en un espacio de tiempo, su ficticia historia. El otro dato real y curioso es que hay pensamientos de Lovecraft y frases que él suelta que están sacadas de sus misivas. Por lo tanto son palabras dichas por él y que Cañadas ha puesto en el libro para nuestro deleite. A partir de aquí y sin tener en cuenta los nombres de personajes reales que surgen en la historia, todo ha salido de la imaginación del autor.
Que majete, sonreía y todo.



Tengo que avisar, a pesar de que debería estar claro ya, de que la novela no va de terror si no que es de aventuras. Es cierto que la ambientación como no podía ser de otra manera, es oscura, pero terror, del de Lovecraft, no vais a pasar. En cambio tensión tenéis para dar y tomar.

Lo primero que nota uno al empezar a leer la novela, es una fascinación impresionante por Lovecraft. Numerosas referencias y una documentación exhaustiva (fechas, nombres de familiares y sus profesiones, los lugares en los que estuvo) que sorprende. En una novela de aventuras tiendes a encontrar poca documentación y poca investigación ya que lo que se necesita es una narración ágil y pocos datos “curiosos”. En mi opinión. En este caso encontraremos mucha información sobre el protagonista y muy interesante, y colocada de una manera muy cuidadosa a lo largo del libro. Si es o no real, lo dejo a vuestra elección, como he dicho antes, esto es una novela de ficción aunque contenga personajes reales.

La narración es impresionante y he de reconocer que es lo que me ha mantenido enganchado hasta el final del libro, porque a título personal, el argumento ha ido dejando de interesarme según avanzaba la historia. El estilo de Cañadas es bueno, muy ágil y rítmico cuando lo necesita, oscuro y tenso cuando quiere. No hay sobredosis de descripciones, las escenas de acción son agiles, aunque a veces algo confusas, sobretodo en una escena con cierto incendio, en cuyos posteriores capítulos estuve algo perdido y tuve que releer páginas atrás.

Bob dos pistolas.
El libro tiene demasiadas páginas para la historia que se nos cuenta. Al final el viaje se hace largo y el final no consigue dar la impresión que creo que Cañadas quería dar. Hay ciertos pasajes del libro ciertamente memorables y en los que tuve que parar la lectura y enviar mensajes a personas que sabía que lo estaba o lo habían leído (Miquel Codony) para compartir mi estupefacción, pero el momento mágico desaparecía pronto para meternos de nuevo en una búsqueda cíclica.

¿A qué te refieres con cíclica? ¿Ya has estado fumando? Esperad, esperad, no me linchéis aun, dejad que me explique. En la novela hay ciertos personajes que también buscan el libro, muchos, de hecho.  Y Lovecraft y sus compañeros tienen encuentros con estos personajes. Al principio funciona bien, es original y crea intriga, después se vuelve repetitivo. La misma estructura una y otra vez: se encuentran a personaje misterioso que simula ayudarles. Personaje misterioso desaparece, le matan, o a saber qué. Personaje misterioso les traiciona revelando su identidad y demostrando ser alguien que ya habían conocido antes y consideraban de su bando.

Algo así va ocurriendo a lo largo de la novela y al final acaba siendo muy predecible y en otros casos, confuso. Confuso porque no sabes de quién está hablando y de pronto lo sabes pero piensas “¿Pero qué?” Y entonces todo cambia muy rápido y te cuesta seguir el hilo. Como he dicho antes, este efecto funciona genial las primeras veces, a medida que se repite se vuelve incluso irritante.

Hay una escena en concreto que me creó mucha confusión y acabe pasándola. Voy a poner  las siguientes palabras de color blanco, por lo que quien quiera leer el spoiler, simplemente subrayadlas con el cursor. Cuando Lovecraft y Sonia se dirigen a Damasco en tren, hay capítulos paralelos con Long en “asaberdónde”. Esto me dejó descolocado pues no sabía de dónde salía el tren, por dónde pasaban y dónde estaban. En esas treinta páginas me quedé totalmente descolocado y cuando llegan a Damasco, la situación es tan poco creíble (el tema zombis/enfermos) que apreté el ritmo de lectura para pasar de la escena.

¿Lo abrimos a ver qué nos depara?
Esta parte de la novela ha sido la que menos me ha gustado. Y aunque hay pocas escenas que no me hayan gustado (ojo, no he dicho malas, que no lo son), creo importante remarcar esta, para saber si a alguien le ha pasado como a mí.

 Parándome a pensar hay pocas cosas que no me gusten, pero como sé que a Cañadas le gusta que le den caña, las he expuesto aquí. Podría relatar sus virtudes una a una, pero creo que eso es lo que ya ha hecho mucha gente, tanto en entrevistas como reseñas. Como ya dije en Goodreads no soy muy fan de las novelas de aventuras donde el protagonista sabes que va a sobrevivir, porque, vaya, es el protagonista; a pesar de todas las putadas que pase. La tensión suele ser forzada. Quiero dejar claro una vez más que la novela me ha gustado pero tiene fallos importantes que creo que hay que destacar y que me han fastidiado momentos de la lectura.

Los personajes son impresionantes. Pocas veces he visto unos tan bien construidos. Quizá ayuda el hecho de que fueran reales, pero sus voces y diálogos me han impresionado. A pesar de que Sonia Greene es fabulosa y se come la pantalla... a no, que esto es una novela; Robert E. Howard ha sido mi preferido y al que se le llama Bob dos pistolas (yo lo he llamado señor Deus Ex). He disfrutado mucho viendo aparecer a muchos otros escritores y personajes de la época. 

Solo me quedan dos cosas rápidas para comentar. Primero: la portada me parece una pasada. El color verde y las letras le dan ese aire pulp donde se criaron algunos de los escritores (como Howard o Long) y a la vez ese ambiente Chutulu tan tétrico y de magia negra. Aunque Lovecraft salga más guapo y favorecido de lo que era en realidad, el pobre.


PD: Un pensamiento que me rondó gran parte de la novela fué: "¡Ábrelo ya! ¡Cojones!"