25/6/13

José Antonio Cotrina – La Canción Secreta del Mundo [Reseña]


Pocas veces cierro un libro con una sensación tan abrumadora en el estómago, y no porque tenga sentimientos encontrados, al contrario, es esa sensación que te dejan las novelas que sabes que van a formar parte de tu vida y de tu recuerdo durante mucho tiempo. ¿Sabéis aquello que se dice de “mi novela preferida”? Pues creo que esta es una de esas novelas. ¿Sabéis aquello de “me llevaría este libro a una isla desierta”? Pues yo no me llevaría a La Canción Secreta, y no porque no me guste, es que pesa un poco… No, fuera bromas, no me llevaría a la novela, porque no tendría suficiente y mi ansia y agonía serían eternas. Me llevaría a Cotrina entero, porque su habilidad para contar cuentos es genial. Seré sincero, solo he leído el relato de “Lilith, el juicio de la Gorgona y la sonrisa de Salgari” y esta novela, y tengo que decir que José Antonio Cotrina no tiene nada que envidiar a cuentacuentos tan famosos del panorama actual como Abercrombie, Sanderson, Gaiman o Barker.

La novela está situada dentro del cosmos creado por el autor, donde se ambientan la mayoría de sus novelas, como nos cuenta en esta entrevista realizada en el Rincón de Koreander. Por esta razón me llevaría al autor o a todas sus historias a la isla secreta y no a su novela. Me ha resultado muy curioso esta declaración del autor, pues considero que es una tarea difícil, ardua y de un trabajo impresionante crear todo un mundo y llenarlo de tal manera que novela tras novela descubramos nuevos lugares, y mágicas situaciones que no hubiéramos podido imaginar antes. Creo que es un acierto, aunque arriesgado y complicado.

El mundo humano, donde transcurre la primera parte de la novela, es llamado El Mundo Pálido. El mundo de fantasía tiene diferentes lugares, tenemos la Umbría, hogar de las sombras, la casa sin ventanas, Iskaria (gran lugar con el que soñaremos, estoy seguro), la luna Lilith, los Lugares de Paso… etc. No sigo pues es una grata experiencia conocerlos por mano de los personajes.

“ Igual que se lo que llevas al hombro, Legión — añadió la voz de madera—. Un saco de niños muertos.”
Si el prólogo no te engancha   (Algo que considero difícil) lo harán los personajes y la cantidad de secretos que pueblan las páginas de la novela. Mención especial se merece la Carroña, seres altamente carismáticos y cada uno con un pasado elaborado que solo se nos deja ver entre pequeñas rendijas. Gólgota, Etolia (personaje del que me he quedado con ganas de saber algo más), el conde Sagrada (bestial personaje)… Al final acabas encariñado con estos asesinos despiadados. Cotrina dosifica la información durante las 670 páginas que dura la novela y nos da la dosis concentrada justa para que continuemos leyendo sin poder parar un momento. El ritmo, por lo tanto, no disminuye en ningún momento, al contrario, es una montaña rusa que finaliza en el punto más álgido y en el que, al cerrar la última página del libro, nos deja caer en picado en una espiral de emociones. Además, la tremenda portada de Alejandro Colucci nos hace irresistible abrir las páginas del libro.

 En la novela vemos guiños a muchas novelas y obras como a Harry Potter en la página 104: “Si tus tios te obligaran a vivir en un cuartucho bajo las escaleras…”  A Dante con: Abandonad toda esperanza” Entre otros que prefiero dejar a vuestra curiosidad descubrir.  Esto la hace doblemente interesante por lo que estoy planeando ya, mi relectura de la novela (aunque ahora toca Las Fuentes Perdidas).

Vayamos al plato fuerte de la reseña y lo que a la mayoría de lectores adultos que conozco hace que no se fijen de esta obra de arte. El termino Young adult que se ha puesto tan de moda. Cotrina como dice en la entrevista con Koreander, se define como un escritor para jóvenes, sí, es cierto pero yo no lo definiría así. Es probable que la historia tenga enfoques claros a captar este tipo de público como vemos en el triángulo amoroso qué destacaría como único punto negativo de la novela, pero que se supera sin problemas y no se hace para nada pesado. Hay lugares y descripciones que hubiera deseado que duraran más, por lo que espero otra novela ambientada en este mundo. Cotrina hace tal despliegue de imaginación que es difícil pararse con algo durante mucho tiempo, como una madre que estira a su hijo por una enorme tienda de juguetes, el autor nos pasea por su mundo en una mirada superficial de la que solo nos contará unos cuantos secretos.



Podríamos definir la novela en colores, empieza en un blanco limpio e inocente, para terminar en un negro oscuro pasando por matices de grises teñidos del rojo más intenso. Creo que esta novela está pensada con gran inteligencia, capta a un público joven que va a crecer y se va a llevar las maravillas que cuenta consigo durante su vida, como me pasa a mí y a muchos con Harry Potter. Una novela oscura, dura y con momentos que vamos a llevar tatuados en el corazón a lo largo de la lectura y de nuestra vida.