miércoles, 20 de febrero de 2013

El camino de baldosas amarillas - Juan de Dios Garduño [Reseña]


Desde que se publicó la novela andaba tras ella, y no porque conociera mucho curriculum de su autor (que lo hay) si no porque me llamaba, es de esas corazonadas que un romántico lector todavía tiene.

Con motivo de la firma de libros de Alberto Morán en la Gigamesh de Barcelona adquirí un ejemplar dedicado a un lector anónimo (yo) que reza: “Agarra a Torcuato de la mano y ayú(aquí cambia la tinta del bolígrafo)dale a recorrer este camino de baldosas amarillas”. Publicada por la editorial Tyrannosaurus Books, con portada de Daniel Expósito (a quien conocí este mismo día) y con banda sonora de Félix Royo que podéis encontrar aquí.

A modo resumen la sinopsis está genial y sintetiza el argumento central de la novela. Como protagonista tenemos a un niño de 12 años que durante la post-guerra española, es ingresado en un manicomio de Valladolid.


La inocente mirada de Torcuato nos acompañará durante todo el trayecto, evolucionando, y con un segundo Torcuato, un yo interior muy peculiar que nos permite vivir esa supuesta locura que se dice que tienen los esquizofrénicos.

Al acabar la novela me he encontrado con un batido de emociones, una tormenta se desataba en mi cabeza, he reído, he llorado, me he mordido el labio y he suspirado. Por lo que eme resulta muy complicado abordar esta reseña y que destacar sobre ella.

Cada vez que escucho lo típico “es que yo no leo autores nacionales, no hay buena literatura” se me suben a la boca decenas de nombres para escupir en la cara de tal blasfemo. Juande es un gran ejemplo de buena literatura, ya no de estar perfectamente escrito, con palabras cultas y ritmos perfectos, si no de lo que una buena novela necesita, imaginación y originalidad. De escribir lo que sientes. “Write what you know” como diría George Martin.

La agilidad de la novela es muy sutil, sin darte cuenta has consumido la mitad de la obra y no te sientes apenas cansado o empachado de palabras, al contrario, sientes una necesidad de seguir leyendo imperiosa. El libro me ha durado dos tardes (y eso que he intentado racionarlo).

Sobre la historia, que decir, en la contraportada pone “terror”. Si, supongo que sí, pero no al terror que nos tienen acostumbrados de sangre, vísceras, fantasmas y sustos baratos. Imaginaos un niño de 12 años apartado de su familia y considerado “loco”. Ya solo ese planteamiento me causa horror, no os quiero contar lo que encontrareis dentro, pero os recomiendo leerlo en una época anímica fuerte. Es una historia dura y que quizá exactamente así no, pero estoy seguro de que hay personas que vivieron situaciones similares en aquella dura post-guerra que no nos queda tan lejana.

El término loco se usa mucho en esta historia y Juande le da la vuelta. ¿Somos locos porque nos han dicho que somos locos? ¿Son menos locos por dictar ellos las normas? Lo que está claro es que la discriminación social de entonces era durísima y lo es ahora.  ¿Qué es la locura? Nos plantea Juande indirectamente. Escuchar voces es estar loco, pero, ¿es por eso que hay que apartar de la sociedad a una persona? Yo tengo clara una cosa, loco o no, si me metieran en un manicomio, mi mente se refugiaría en algún otro lugar, de eso estoy seguro.
El manicomio de San Juan de Dios (si, como el autor) es el mal. Allí los pacientes son vejados y maltratados, no hay piedad, no son personas, no son humanos y los pocos vestigios de humanidad que les quedaran, les son arrebatados por otros humanos que necesitan sentirse superiores a ellos.

La resolución de la novela es de esos finales que te gustaría escribir a ti. “¿Y porque tiene que haber una razón?” nos escribe Juande de boca de un personaje. Es una frase que encierra una gran profundidad, la mayor parte de las veces, actuamos irracionalmente, sin pensar ni saber porque. ¿Instinto? No lo creo. Es algo que quizá nunca sabré o no quiero saber, la naturaleza humana es agresiva, mezquina y engañosa. Pero Juande nos envía un mensaje de esperanza, siempre hay luz en la oscuridad. Siempre sale el sol tras una larga noche.

Ante todo, es una novela que relata una historia de amor difícil, sin romanticismos, sin tonterias. Una historia de amor creíble, cruenta y difícil. Extremadamente cruel y triste a la par que hermosa y bella.


Una novela que recomiendo a todo el mundo, pero advierto, tened el corazón en un puño, pues es una novela dura, donde se busca (sin necesidad de una gran catástrofe ni una horda de zombis) la naturaleza odiosa de la humanidad que pugna por autodestruirse como un virus.  Os animo a acercaros a las puertas del manicomio San Juan de Dios a conocer la historia de Torcuato.

4 comentarios:

  1. Todavía no lo he leído, pero ahora que sé que va a estar en el festival Celsius... a ver si me animo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te lo recomiendo, es muy corto 150 páginas más o menos y se lee de un tirón, encima engancha. En cuanto tengas un hueco dale caña que en dos días te lo acabas y verás que las emociones que deja en ti son brutales.

      Eliminar
  2. Lo tengo separado en la estantería, ahora lo abordare con más ganas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que lo hagas pronto y compartas tus impresiones con nosotros, es una gran obra que seguro te conmoverá.

      Eliminar