viernes, 7 de diciembre de 2012

El Rey Trasgo - Alberto Morán Roa [Reseña]




Empezar esta reseña ha sido algo arduo de llevar a cabo, y no precisamente porque sea una novela muy complicada de entender, aunque tiene mucho trasfondo esa no ha sido mi dificultad. Me gusta hacer las reseñas un poco objetivas con pinceladas de mi subjetividad, pero con el Rey Trasgo lo único que me viene a la mente son elogios, y quería poder hacer alguna crítica constructiva antes de ponerme a escribir.


Lo que más me llamó la atención de esta novela cuando empecé a ver reseñas y noticias sobre su publicación no fue su argumento, fue en primera instancia, su portada, y por consiguiente su título. La ilustración de la portada es algo bastante inusual en la literatura fantástica, y eso me llamó mucho la atención, pensé: “A lo mejor me encuentro algo fuera de lo mundano en esta novela”. Soy consciente de que no soy el único que ha pasado por esta sensación, de hecho esto es un caso que se repite reseña tras reseña, por algo será.


Lo adquirí por la web de Kelonia a un precio más que asequible, y el envió llego en apenas un par o tres de días. Me esperaba un libro con más páginas, no sé por qué, quizá acostumbrado a los tochos de fantasía, me pareció genial su tamaño.

Portada de la novela, con esta magnifica ilustración.

En cuanto leí las primeras páginas supe que había algo especial, como estaban ordenadas, como estaban escritas, ese mimo especial por colocar cada palabra en su lugar correcto, cuando me di cuenta de que ese libro iba a ser especial. Despertó algo en mí que activo sensaciones largo tiempo dormidas, solo despertadas por otras 3 novelas, El Hobbit, cuando me lo leí con 8 años, el Señor de los Anillos, al leérmelo con 11, y Bosque Mitago, cuando tenía 20. No sé muy bien como describir esa sensación, es como que antes de leer la historia, sé que va a ocurrir, no en sentido literal, como si ya conociera a sus personajes, como si volviera a un lugar del que nunca debí haberme ido.


Decidí leerme El Rey Trasgo en algunos momentos especiales, (normalmente leo en todas partes) antes de ir a dormir, en una de mis rutas a pie a la montaña y donde más lo devoré, en Escocia, más concretamente en el pueblo de Paisley. Hago esto porque me condiciona la lectura favorablemente. Y porque me gusta llevar de viaje la historia en forma de libro que me acompaña en mi cabeza en ese momento, es como un acto reciproco, el libro me hace viajar por tierras desconocidas, y yo le concedo lo mismo al libro.


En cuanto a la historia podría escribir páginas y páginas. Es una obra muy rica. Quizá esto le juega una mala pasada a la obra, pocas hojas para tantas cosas a explicar. Sé que la obra es parte de una saga, aun así, considero que 300 es breve, y eso que dicen que lo bueno si breve dos veces bueno. A pesar de esto, no vayáis a pensar que la obra se escribe de un ritmo frenético, saltándose detalles y pasando por encima de otros. Cada momento tiene su mimo y su atención requeridos. En ningún momento he tenido la sensación de que se pase por alto algún detalle, o no se preste la suficiente atención a una escena o escenario.
Ilustración realizada por Oscar Perez.
También hay que decir que al principio me costó entrar en el personaje de Tobías, [Alerta Spoiler] cuando empieza a leer el diario, y entra en pánico, te deja un poco perplejo, pues no es una reacción normal, pero como ya he dicho, todo está mimado y cada cosa ocurre por una razón. [Fin spoiler] Su actitud me parecía exagerada.

El castillo ambulante de Miyazaki
Normalmente en las novelas de fantasía se usa el elemento del bosque como algo misterioso, algo muy metafórico pues siempre ha sido uno de los miedos del hombre, lo desconocido, y que hay más enigmático que la frondosidad de una arboleda. Albero le da la vuelta y lo traduce en una montaña, cavernas y grutas. Claro está que este episodio puede recordar a uno relatado por Tolkien en Moria, con los Trasgos recorriendo las paredes, no dudo en que Alberto es consciente y lo ha hecho a adrede. Esto me lleva a comentar otra de las cosas importantes de la novela. Está plagada de referencias literarias. Homenaje que sin duda Alberto hace a grandes autores como Tolkien con los trasgos o Miyazaki, con el castillo ambulante (la Ciudadela).

Quizá la parte de la novela de menos introversión y más situaciones épicas, es la que relata la historia que contempla la Ciudadela. Si algo me ha gustado de esta parte, además de las grandes diferencias entre una cultura y otra, y los detalles a esos espartanos de las Termópilas, es su inicio. La novela empieza cuando la  guerra acaba, aunque nos muestra con flashbacks (a veces algo confusos) como empezó. En esta parte de la historia, se nos hace algo más lento el principio, pero es donde los giros de guión son más brutales, a mí me ha dejado con la boca abierta en tres situaciones concretas, que pondré al final de todo para evitar spoilers.

Ilustración de la página web realizada para la novela.

Otro detalle importante de la novela, es la referencia al amor por la literatura que hay en él. Tanto Tobías, como Kaelan, como Helmont, están rodeados de libros. Kalean duerme con ellos, Tobías trabaja con ellos y Helmont los guarda y vende. Otro personaje que quizá también está relacionado con los libros es Lucio, quién escribe ese fantástico diario que desencadena gran parte de la trama de la Montaña.

SPOILER Las tres situaciones que me dejaron impresionado fueron: la “muerte” de Kaelan, la traición de los arenses, que no me esperaba aunque se podría haber intuido, y sin duda, algo para lo que ya estaba mucho más preparado después de estas dos situaciones, la destrucción la Ciudadela, y la súbita onda de poder del Trasgo. Recuerdo que estaba tumbado en la cama y me erguí para leer mejor lo que estaba ocurriendo, apabullante sin duda. 

Aquí tenemos a Kaelan, con su brazo de hierro inspirado en Gotz Von Berlichingen



En esta parte de la reseña voy a ir con un poco más de spoilers, por lo que cuidadín los que sigáis leyendo. Mi intención es hacer algunos planteamientos "filosóficos" de temas tratados en la novela, ya que su trasfondo me pide a gritos que lo haga


El Rey Trasgo empezó despertando en mí, un sentimiento de curiosidad, de pena y de lástima a la vez. Pensaba: “pobre ser, que tiene que lidiar con una existencia que ni sabe reconocer, la locura ha hecho mella en él”. Que poco sabía de este mezquino ser.

¿Por qué consideramos locos a unos y a nosotros mismo cuerdos? ¿Es qué al seguir todos unas mismas directrices morales, quiere decir que nos alejamos de la locura? ¿Quizá en vez de loco, deberíamos llamar diferente? Son preguntas que me surgieron al leer la escena en que el Rey Trasgo habla con la cabeza mientras señala el mundo humano. ¿Es el Trasgo, el loco, o somos los humanos, destruyéndonos unos a otros por pura ideología, sin ningún motivo aparente? No somos animales, nos gusta repetir una y otra vez, somos humanos, tenemos capacidad de razonar. Bien pues, ¿por qué seguimos con la necesidad de luchar y pelearnos por un pedazo de tierra, por un objeto? Como humanos sabemos que cooperar es mucho más eficaz. Y el Rey Trasgo sabe de la naturaleza humana, la conoce, y solo espera el momento propicio.


Me pareció interesante la ambigüedad del personaje, tiene pensamientos que hacen creer que es un ser anciano, tan antiguo como la mismísima roca, pero sin embargo tiene actitud de niño, como si hiciera poco que vive, como si su existencia fuera breve. Aquí también entra una cuestión importante. ¿El concepto del tiempo es el mismo para todos los seres? ¿Puede que para el Trasgo hayan pasado años, cuando en realidad han pasado siglos? O quizá totalmente lo contrario. La única pista que tenemos es la de un nigromante que no puede morir (antiguo) y un ser más añejo todavía, lo que parece ser el creador del nigromante y del propio Trasgo y del poder que se oculta en la roca. Por lo tanto, ¿Qué es el Trasgo? ¿Un instrumento, un medio? Es posible que sea además de un medio, un personaje con consciencia y objetivos propios, no lo sabemos, aunque lo sabremos seguro gracias a las próximas entregas de la obra de Alberto.

Otro personaje muy interesante es Lucio, el escritor del diario. Me parece muy real, la evolución que su mente hace vagando por la desesperación, la sed, el hambre y un vago sentimiento de protector hacia sus compañeros. Podemos intuir por su forma de empezar el relato, qué él es el gracioso del grupo, quién siempre rompe el hielo. Su escena final es impresionante, aceptando su destino, salvando a Naié, el último ser humano con quién tiene contacto y con quién ha sobrevivido tanto. La última mujer que acariciará. Estupor, es la palabra que podría usar para la escena en que se despide de ella, narrado por el Rey Trasgo.

Ilustración de Iza, por el artista Óscar Pérez, creada para un relato en la web del Trasgo.


Cuando llevaba la mitad de la novela me puse en contacto con Alberto, mediante Facebook, para comentarle unas apreciaciones de la novela. Grata fue mi sorpresa al ver que contestaba en menos de un día y con un entusiasmo inusitado, aceptando mis “críticas” y apelándome a que le enviara más. Es así como empezamos a hablar de arte, de sus contextos, de cómo se trataba el arte en cada época. Sin duda su autor es una persona totalmente abierta con quién no hay que tener miedo en tener tapujos para hablar, eso demuestra una gran humildad.
Hay que destacar las ilustraciones que se hacen para la novela y que mensualmente se van subiendo a la página web, seguidas de un fragmento, en forma de relato que describe la vida o sucesos en el continente. Pedazos para saborear mientras esperamos impacientes la siguiente parte de la historia.

Me hubiera gustado hacer alguna crítica de estilo, algo a mejorar, pero es que la prosa de Alberto me ha parecido brutal, ha arrasado con todas mis expectativas, sin duda me ha dejado anonadado. Su dominio de la palabra, para ser su primera obra, es sublime. El único fallo que he encontrado es el ritmo de la novela, en la parte de la Ciudadela, pero esto es algo enormemente difícil de controlar y que creo yo, se adquiere con la experiencia.
Des de aquí mi más sinceras palabras de apoyo a su autor, que yo creo, sinceramente, que en pocos años será nombrado como referencia de la fantasía en nuestro país.


Todas las imágenes las he sacado de la web de El Rey Trasgo

Aquí tenéis enlace a su página web El Rey Trasgo 

7 comentarios:

  1. Preciosa reseña, y con referencias a alguna de mis obras favoritas. (El castillo ambulante es una maravilla)
    Buscaré tu Trago
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que te guste la reseña y haya despertado en ti el deseo de leerla. Seguro que no te decepcionará.

      Eliminar
  2. Tengo que decir que lei buenas reseñas de este libro, aunque soy un poco reacioa a la literatura fantastica "española" lo compré, y puedo decir que lo mejor del libro es el precio
    Es un "universo" masificado, demasiados "animales y seres fantasticos", un pupurrí de elementos que no ayudan nada a la historia (bastante floja).
    Evidentemente esta es sola mi opinion.
    PD: si te gusta simmons, lee tambien Ilion

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Anónimo, una lástima que no te gustara el libro, aún así es una alegría que lo compraras y lo leyeras, aunque no encontraras lo que buscabas, espero que aún así le des una oportunidad a la segunda parte de la historia que promete.

      De Simmons ya he leído Ilyon y es bastante bastante flojo, me quedo con Hyperion que no quiero bajar del pedestal al hombre.

      Gracias por pasarte por el blog y vuelve!

      Eliminar
  3. ¡Hola! Muy interesantes tus comentarios sobre "El Rey Trasgo", me ha gustado tu reseña y comparto casi todo lo que dices. En definitiva, yo también me quito el sombrero ante la forma de escribir que tiene Alberto Morán Roa. ¡Y es su primera novela! Le seguiremos la pista. :-)
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En principio el año que viene debería publicarse la segunda parte de La Ciudadela y la Montaña, algunos tenemos un Hype bestial.
      Me alegro que te gustara la novela, la reseña y que te hayas pasado por el blog. Un abrazo.

      Eliminar
  4. Admito que lo que siempre llama mi atención en un libro es su tapa, pero esta vez si que me a gustado la reseña, despertó mi curiosidad.
    Ya quiero comprarlo y ver que tal es.
    Le echare un ojo al resto del blog, esta interesante.
    Gracias por la reseña!!

    ResponderEliminar