21/1/12

El Prisionero del Cielo - Carlos Ruiz Zafón


Hace poco recibí como regalo (sí, en esa época fría del año en que se hacen regalos a diestro y siniestro entre familiares y amigos), un Reader (eBook) y uno de los primeros libros que leí ahí fue la tercera novela de la tetralogía del Cementerio de los libros olvidados: El prisionero del cielo. Pero empecemos por el principio.

Recuerdo La sombra del viento con mucho cariño, la leí en mis tiempos mozos y debo reconocerlo, me caló. Me la leí en catalán en la segunda edición, creo, cuando aún no era el boom que llegó a ser (lo he visto traducido a chino, turco, ruso y a idiomas que solo reconocí el libro por la portada). A mí este libró me fascinó y a partir de entonces me he leído todos y cada uno de los libros del autor. Su forma de escribir y sus historias suelen ser muy parecidas en todas las novelas, resumiendo “chico joven empieza descubriendo un misterio, mientras chica hermosisisima se cruza en su camino, el malo de la novela resulta no ser tan malo, porque hay un malo aún más malo, y la novela acaba con el chico joven descubriendo cosas escabrosas sobre el malo-bueno y quedándose con la chica” Este es el resumen esquemático de cualquier novela de Zafón. 

Es un libro que intenta repetir esquemas de novelas anteriores pero que falla. La forma tan gótica de describir a Barcelona, la forma en que describe a las mujeres, y como expresa cuando sus personajes hacen el amor.   En El prisionero del cielo tengo que decir que me esperaba más. Todas estas escenas sin tremendamente manidas y trilladas.

Y es que es una novela que simplemente conecta los personajes de La sombra del viento, con los de El Juego del Ángel. Esta última me gustó pero tengo que decir que me costó entenderla y acabarla, básicamente porque no tiene sentido alguno. Esta escrita des del punto de vista de un hombre con esquizofrenia, y ni el lector sabe cuando está en la realidad o no. Yo todavía no sé si cierto personaje es real o no, y vaya, acabas aceptando que ahí debe estar la gracia. Pero no es que los conecte, nos cuenta cosas que carecen de interés y parecen repeticiones de historias ya contadas.

Esta novela se centra en Fermín, amigo fiel y leal del hilo conductor de la saga, Daniel Sempere. Fermín es el típico personaje carismático que rompe el hielo de un paisaje totalmente gris. Indiscutiblemente indispensable. Creo que es la mejor creación del escritor en la saga, y le ha dado un pasado bastante sorprendente. Aunque en mi opinión se podría haber profundizado mucho más, sobre todo a nivel psicológico. Creo que va demasiado a buscar misterios que conectan las obras, que en bucear en la mente de los personajes.

Lo dicho, la novela me la he leído en 2 días, literalmente, son 250 páginas que apenas cuentan nada escritas en un estilo plano y sin complicaciones. En la novela pasa más bien poco, pero quizá suficiente para introducirnos en la cuarta novela. Cuando digo poco me refiero a que no ocurre apenas nada interesante. Un refrito de las anteriores novelas pero peor todavía.

Ni punto de comparación con La sombra del viento (y eso que tampoco es algo realmente complicado), quizá porque ya no tenemos ese factor sorpresa de Zafón. No hay innovación ni giros de guión que nos hagan abrir los ojos como platos. Además, en la página 100 uno ya se imagina de qué va todo el misterio. Nada recomendable.